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mar. 22

Nuestra bomba de agua.

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Nuestra bomba de agua. No funciona desde hace casi un mes. La promesa de que el agua seguirá corriendo ya no está garantizada.

 

Como el agua: el dinero. Como el río en la casa de mis amigos en Comitán: se secó, pero sigue ahí. Como si supieras que volverá a correr, pero no sabes cuándo. ¿Quizás este lunes cuando el técnico venga por cuarta vez? No hay garantía.

 

Como el agua y el dinero: la vida. No hay garantía de que la vida permanecerá en el planeta, ¿en qué espacio? ¿En qué espacio físico, en qué espacio emocional?

El espacio emocional es la esperanza, justo ahí está el lugar donde se está creando, expandiendo el nuevo espacio. Todo el resto del espacio se está acabando, ¿verdad? ¿Entiendes lo que quiero decir? El río. La bomba.

 

Así que gracias Bomba de agua por no funcionar incluso después de haberla reemplazado dos veces. Gracias río seco. Gracias por esta tristeza, por no saber. Gracias por ver lo inutil que es convencerse de tener esperanza. ¿Puedo agradecerle a todo este miedo? ¿Puedo agradecerle a la ilusión?

 

Al igual que la bomba de agua, no quiero seguir bombeando. Para sostener la esperanza de que las cosas estén "bien", "como antes", "normal"....

 

Vida ¿Me estás tomando el pelo? ¿Lo dices en serio? Ya estoy sin agua, ¿no? En realidad, no estoy sin ella, pero seguro se siente como si se fuera acabar.

 

Y descubrir la esperanza que no necesita sostén. Verdad?

 

 

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  • Querida Chile, eres tan difícil de abarcar. Se supone que eres un pinche país enano al final del mundo, y ahora Chile eres planetaria. Eres todo. De ser como una nuez, ahora eres gigante. Aquí ensayo empezar a expresarme, cosa que necesita mi corazón. Prometo hacer de esto un escrito más pleno pronto. Apenas hace unos momentos me emocioné profundamente escuchando El Baile de los que sobran. ¿Cómo es posible que nos sobre gente? Que tristeza esa realidad de nuestra civilización. No solo la chilena por cierto si no la global. Y en esa tristeza, existe una pequeña pero preciosa alegría: la verdad liberadora de expresarla, de saber entre todos que no se supone que la vida sea así, que se supone que el mundo debiera ser para todos. Nadie nos sobra. Ese sentimiento, es algo que nos une, que tiene verdad, por eso nos emociona tan profundamente: sabemos que todos lo sabemos, sin necesidad de decirse. El mundo, la vida, es para todos. El mundo donde caben todos los mundos, como dicen los zapatistas. No nos sobra ningún mundo, no nos sobra nadie. No nos sobra nadie, más bien nos faltan muchos. A todos nos faltan. Acá en México nos faltan los 43 de ayotzinapa, los nombro entre muchos solo por el significado en el corazón. Yo cantaba esa canción, el baile de los que sobran, a todo pulmón en mi adolescencia o incluso cuando me encontré en chicago con chilenos a tomar piscola mientras estudiaba mi doctorado en economía. Bien se podría decir, yo nunca he sobrado en la sociedad: tuve toda la educación convencional que quise. Si quisiera tendría (al menos en principio) acceso a salario muchas veces el salario mínimo. El día 22 de octubre, cuando el movimiento social había apenas reventado, yo “manifestaba” junto a mi familia desde un hotel cerca del aeropuerto comiendo salmón ahumado y ceviche. (En realidad, desesperados por salir de Chile). Sin embargo, desde hace tiempo me di cuenta que siempre he sobrado. De hecho, no tengo ningún salario hace casi 10 años. Lo que yo quiero hacer con mi vida, legítimamente, no cabe en los esquemas convencionales de lo posible. A la sociedad de la exigencia, de la adultez de la racionalidad, le sobramos todos los que queremos ser tal y como somos, humanos como solo los niños saben serlo. Le sobramos todos. A las voces de izquierda, del pueblo, les sobran también todos los “malos” del otro lado. A todos los que nos creemos “buenos” nos sobran los “malos”. Y para colmo, yo mismo sobro más que nunca: ¿cómo es posible que diga las cosas inaceptables, no permitidas que digo: que la separación entre buenos y malos es absurda? Queridos compatriotas chilenos, ¿se dan cuenta como nuestros discursos siempre excluyen a alguien? ¿Te das cuenta que conforme expresas tus sentimientos, emociones, verdades, siempre tienes un ánimo de que otros debieran sentirse o ver la verdad igual que tu? Nadie “debiera sentirse” de ninguna manera, partamos por ahí. Cada quien se siente tal y como se siente. Yo me he sentido excluido, silenciado, con menos y no más, permiso de ser tal y como soy y, con menos y no más espacio para expresarme. Me refiero específicamente a las voces de izquierda anti-lo-que-sea, que obligan cual dictadura a que existe solo una verdad, una sola manera permitida de ver las cosas. En el mundo que propones no caben todos los mundos, sepas que el mío no cabe ahí. No es que me interese que le den permiso al “adversario”, con el cual no me identifico tampoco por los mismos motivos. Me interesa un mundo donde hay otras maneras de contar las cosas, menos absurdas que separar entre buenos y malas. CHILE DESPERTÓ Algo pasó y sigue pasando, cierto. Si quieres que me emocione contigo porque por fin le vamos a ganar la guerra a los “malos”, lo siento, no me convoca esa emoción. Es cierto que es tanto lo que hemos sido pisoteados..., que cuando por fin pudiéramos ganar una batalla o guerra contra el poder, sería tan maravilloso, sería un tremendo alivio de justicia a lo que hemos estado esperando por siglos. Chile, despertemos, no vamos a ganar ninguna guerra. Es una ilusión. No existe una guerra en que alguien de verdad gane. Si renuncia Piñera, ¿entonces sí ganamos? ¿De verdad? Absurdo. A mi me interesa el espacio donde ya perdimos todos, donde no hay esperanza, por su verdad. Así de radical es el holismo: la esperanza no es un músculo, no es un logro, es algo que sencillamente es. Esperanza que surge de la muerte de todas las expectativas. Mismas que si somos realistas son ilusión. Querida Chile. Ofrezco acompañar una muerte atroz, por eso tal vez nadie me quiere escuchar. Si uno entiende profundamente el sistema económico convencional, entiende que la desigualdad es un fenómeno endémico, causa natural del dinero emitido como deuda, y no el resultado de codicia ni corrupción. Algunos señalan: es que Chile fue el laboratorio de los chicago boys, como si la desigualdad y la injusticia ocurriera solo en Chile. Nada que ver. El capitalismo neoliberal ocurre en todas partes, hasta en cuba. Las diferencias, si miras con perspectiva, son menores. El capitalismo neoliberal es en realidad, consecuencia natural de concebir la vida en separación, tal como argumento en extenso en mi ensayo El Espacio Para Una Nueva Forma de Pensar Nuestra Economía ( https://scielo.conicyt.cl/pdf/polis/v15n45/art_07.pdf ). Si no lo hubieran intelectualizado unos, lo habrían hecho otros: es parte natural de la evolución de nuestra historia, y por eso sigue colonizando todos los rincones del planeta. El que algunos pocos países sean extremadamente más ricos, y algunas pocas personas en cada país sean extremadamente más ricos que la mayoría, es mayoritariamente un fenómeno de suerte. Los que ya son ricos seguirán siéndolo más y más, porque el dinero y las propiedades de todo tipo rentan. Si no fueran unos serían otros. Ver Entender el dinero ( https://www.economiasagrada.com/post/entender-el-dinero-historia-de-una-aldea ) para profundizar. En un contexto donde el crecimiento económico es cada vez más difícil (y doloroso), la economía funciona igual que el juego de las sillas musicales. Escúchame bien: no existe política pública que solucione la desigualdad. Solo existen posibles mitigaciones, todas escuálidas. No existe solución adentro de la caja de lo posible. Existe solución en el cambio de guión, de narrativa. Feliz dia de la muerte. Les cuento que mucho más de lo que puedo expresar, está muriendo. Tiene que ver mucho con lo personal, con lo íntimo. (originalmente publicado en facebook el 1 de noviembre, 2019)
  • [Esta es una traducción de un post De Dawn Payne en el foro en Inglés] "Yo soy suficiente Hago lo suficiente Doy lo suficiente Tengo suficiente Yo soy suficiente. Tú eres suficiente Haces lo suficiente Das lo suficiente Tienes suficiente Tú eres suficiente En este tiempo en el que tenemos la política del miedo y el odio en todos los medios de comunicación y, en algunos casos, en nuestras comunidades, ¿cómo alimentamos la verdad de que somos suficientes? Observé con total incredulidad la elección del actual presidente de mi país. ¿Cómo pueden tantas de mis paisanas y compatriotas apoyar a alguien que se ha comportado como él? ¿Cómo podían decir que eran "sólo chicos siendo chicos" cuando hablaba de las mujeres de una manera tan vulgar y despectiva? Recientemente, ¿cómo podrían nuestros senadores apoyar a alguien para un nombramiento de por vida en una posición donde la neutralidad es clave? Pienso estas cosas y hago estas preguntas y luego en mis momentos de quietud me lo recuerdan, Yo soy suficiente y tú eres suficiente. Así que si esto es cierto para mí y para ti, ¿no lo es también para el Presidente de los Estados Unidos y Juez Asociado de la Corte Suprema de los Estados Unidos, Brett Kavanaugh? Sí, lo es. Puede que no esté de acuerdo con sus posiciones políticas ni apruebe un nombramiento de por vida para nada, pero sí estoy de acuerdo en que son exactamente quienes se supone que deben ser. Entonces, ¿cómo puedo alimentar la creencia de lo suficiente y no el miedo o el odio? He estado reflexionando sobre el tema de la economía sagrada desde que mi familia nos visitó en Montana el verano pasado. Felipe tuvo la gentileza de hacer un taller de economía sagrada en nuestra casa en Flathead Lake. Fue un momento hermoso en el que todos fuimos cuidados y nos cuidamos los unos a los otros. Teníamos comida, ropa, refugio, risas y algunas lágrimas aquí y allá. Son momentos como los de mi familia los que me recuerdan que la esperanza es tan gratuita como el miedo y cuando las cosas parecen más oscuras es sólo porque la luz está a punto de volver a brillar. Hay mucho más en mi corazón con respecto a vivir una vida basada en la fe en lugar de una vida basada en el miedo, pero por desgracia mi tiempo para escribir ha llegado a su fin por ahora. Agradecidamente, Dawn Payne P.D. Me comprometo a no editar nada de lo que comparto aquí, así que, por favor, perdone los errores tipográficos y, como dijo Felipe tan agraciadamente, nada de juicios. "
  • A menudo las emociones o los procesos emocionales aparentemente no relacionados con la economía están en realidad conectados de maneras muy interesantes. Por un lado tenemos Las Emociones de la Economía, que son todas las emociones que la economía despierta en nuestras vidas. Por ejemplo, el miedo a perder un trabajo. El dolor de que el Rinoceronte Blanco del Norte se extinga (sí, la extinción de especies es también un fenómeno económico). La rabia y el "tener la razón" en un debate sobre el cambio climático. La pasión y vitalidad de seguir el llamado de tu alma. Para mí el mayor misterio es cómo nuestros sentimientos y emociones se relacionan, implican, conectan con la realidad en general y con la economía en particular. Podríamos llamarlo La Economía de las Emociones. Por ejemplo, si existe un miedo no gestionado a la escasez, la respuesta natural en microeconomía es la obsesión por el control del presupuesto. En términos macro, el paradigma del ser separado rodeado de otredad da como resultado instituciones económicas que endémicamente inducen la escasez. En mi opinión, no hay nada más importante que dar espacio a lo que se mueve en nuestros corazones. Dar permiso a nuestras emociones es poderoso y significativo para ampliar nuestra libertad. Algunas emociones y/o sentimientos son más fáciles de compartir que otras. Algunos son realmente muy difíciles. Es entonces cuando 'economizamos' o 'ahorramos' nuestras emociones. Pueden ser difíciles por lo que significa para nosotros íntimamente, o pueden ser difíciles simplemente porque es difícil encontrar las palabras apropiadas. A veces, cuando otros lo hacen, nos sentimos animados a hacerlo también. Aquí hay un ejemplo, todavía en curso para mí: Fotos y Rabia . Personalmente disfruto con pasión cuando decido hacerlo y no tengo ni idea de lo que diré cuando empiece a decirlo. Cuando dejo ir el control y las expectativas... A veces las emociones son tan fuertes que literalmente no tenemos otra opción que rendirnos, dejando ir todo el control. Así que por favor siéntete llamad@, siéntete libre de compartir. Tendremos aquí como prioridad mantener un espacio respetuoso y libre de juicios. Por cierto, la unicidad significa que no hay separación entre lo bueno y lo malo, entre lo correcto y lo incorrecto. Por lo tanto, la unidad implica no juzgar. Practiquémoslo poco a poco. No juzguemos especialmente ese lugar interno que tanto necesita juzgar.